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Alemanes piden veto contra Cuba tras detención políticos checo

Berlín EFE
Crítica en Línea
El ex-ministro de Finanzas checo Ivan Pilip y el ex-diputado Jan Bubenik fueron encarcelados el pasado día 12 en Cuba, detención que el Gobierno alemán considera que viola el derecho internacional. En un comunicado difundido ayer, lunes, la oposición conservadora pide al Ejecutivo que "ante estas circunstancias no se modifiquen las actuales relaciones entre la UE y Cuba y que bajo ningún concepto se acepte a este país en el convenio de cooperación de los Estados de Asia, Caribe y Pacífico (ACP)". La CDU ha interpelado por escrito al Gobierno sobre el bloqueo del acceso de Cuba a este tratado, por el que los Quince establecen relaciones técnicas, financieras y comerciales con países en vías de desarrollo. Además los conservadores piden en el comunicado que las jornadas de la Unión Parlamentaria Internacional previstas para el próximo mes de abril en Cuba se celebren en otro país en el caso de que los dos políticos checos no sean puestos en libertad. Alemania ha protestado con fuerza contra ambas detenciones y el ministro de Exteriores, Joschka Fischer, advirtió que "una condición importante para el diálogo exitoso entre la Unión Europea (UE) y Cuba es la garantía de la libertad de opinión y el respeto a los principios del Estado de derecho". El sábado, el director del departamento político de Exteriores, Thomas Matussek, citó al embajador cubano, Marcelino Medina, en el Ministerio para pedir la inmediata puesta en libertad de los ciudadanos checos. La legación cubana respondió ayer con un comunicado en el que se asegura que "el ministro alemán, con sus planteamientos, ha demostrado que desconoce los elementos y circunstancias de fondo que determinaron la detención de los citados ciudadanos". "Deseamos pensar", continua el comunicado, que Fischer "olvida" que "desde 1989 el gobierno checo ha mantenido una política de hostilidad hacia Cuba" y que "personas de esa nacionalidad han actuado de vínculo entre la mafia terrorista cubano-americana de Miami y los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba". "El ministro Fischer debe comprender que Cuba es un país soberano", prosigue el texto, que sugiere al jefe de la diplomacia germana que "busque más información" sobre el caso.
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