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Bush ordena a personal ceñirse a altas normas de ética

Washington
Reuters
El presidente George W. Bush, tratando de sentar un nuevo tono en la Casa Blanca después de los escándalos de la era de Bill Clinton, ordenó el lunes a su personal ceñirse a los estándares más elevados de la ética y hasta confrontarlo a él, si es necesario. "Todos debemos responder ante la ley y ante el pueblo estadounidense", dijo Bush en la ceremonia en la que juramentó a su nuevo personal en el Salón Este de la Casa Blanca. La prioridad de Bush para esta semana es enviar al Congreso sus propuestas sobre educación, que incluyen una cláusula a la que se oponen muchos demócratas para permitir a los padres de familia cuyos hijos asisten a escuelas públicas deficientes, obtener subvenciones de hasta 1.500 dólares para que estudien en colegios privados. En el que será su primer viaje al exterior, la Casa Blanca anunció que Bush se reunirá el 16 de febrero con su colega mexicano, Vicente Fox, en el rancho del gobernante en San Cristóbal, aledaño a Guanajuato. Bush ha dicho que dedicará mucha de su atención a América Latina. Bush se preparaba a emitir un decreto ejecutivo por el cual se restablecerá una medida que prohíbe a organismos internacionales utilizar en el exterior fondos estadounidenses para proveer servicios de asistencia a abortos, o que aborden siquiera el tema del aborto, dijeron asistentes. En una de sus primeras decisiones tras asumir el mando en 1993, Clinton suspendió esa prohibición, conocida como la "Estrategia de la Ciudad de México" porque fue anunciada por Estados Unidos durante una conferencia mundial sobre población celebrada en la capital mexicana en 1984. El esperado decreto de Bush coincidirá con los preparativos de manifestantes antiaborto para congregarse en la Explanada de los Monumentos en Washington, D.C., con motivo del 28 aniversario del caso Roe vs. Wade, el fallo emitido en 1973 por la Corte Suprema de Justicia legalizando el aborto en Estados Unidos. Al iniciar su primera semana de labores en su gobierno, Bush se reunió con el secretario de Estado, Colin Powell, para discutir temas de política exterior. La primera ceremonia pública de Bush fue observar al vicepresidente Dick Cheney juramentar en sus cargos al nuevo personal de la Casa Blanca, para luego darles sus instrucciones. "Hoy todo es prometedor y nuevo. Mi esperanza es que jamás llegue el día en que ninguno de nosotros irrespete ni este lugar ni este honor", dijo Bush. En lo que pareció un revés directo a Clinton por sus dificultades legales, que culminaron el viernes en un acuerdo con el fiscal independiente Robert Ray para evitar su encausamiento bajo posibles cargos de perjurio por el escándalo de Monica Lewinsky, Bush dijo esperar que "cada miembro de este gobierno se mantenga dentro de los límites que definen la conducta legal y ética". "Nadie en la Casa Blanca debería temer confrontar a la gente para quienes trabajan por preocupaciones de orden ético y nadie debería dudar en confrontarme a mí también. Todos debemos responder ante cada uno. Y, primordialmente, todos debemos responder ante la ley y ante el pueblo estadounidense", dijo. Bush también instó a su equipo a mostrar "humildad y decencia y justicia" y evitar la arrogancia que con frecuencia exhiben los funcionarios en altos cargos. "Al emprender nuestras labores, no hay excusas para la arrogancia y nunca un motivo para el irrespeto hacia los demás", dijo.
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