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Denuncian alteración de exámenes médicos de Pinochet

Santiago de Chile
AP
En víspera de la primera presentación del general Augusto Pinochet ante el juez que intenta procesarlo, surgió ayer una sorpresiva impugnación al resultado de los exámenes médicos practicados al ex dictador. El perito que representó a los querellantes en los exámenes mentales y neurológicos, Luis Fornazzari, se negó a firmar el informe final, diciendo que fue modificado indebidamente. Fornazzari acusó a sus colegas de haber alterado el informe verbal entregado al juez Juan Guzmán, en el que todo el equipo médico estuvo de acuerdo en que la demencia de Pinochet es "de leve a moderada", mientras que el informe escrito sólo menciona "demencia moderada". El perito representante de la defensa, Sergio Ferrer, admitió que el diagnóstico acordado para entregar al juez Juan Guzmán hablaba de "demencia leve a moderada". El abogado querellante Eduardo Contreras acusó a los médicos de adulteración y dijo que hará una denuncia ante la justicia y ante el Colegio Médico por presuntas faltas a la ética. La versión final del informe "favorece abiertamente las posiciones del dictador en relación a su procesamiento y al sobreseimiento, por lo tanto no es algo menor lo que está ocurriendo. Es gravísimo", dijo Contreras. El ministro de Justicia, José Antonio Gómez, defendió el informe, y dijo que será el juez Guzmán quien resuelva. Si Guzmán acoge el informe médico, podría dictar el sobreseimiento definitivo de Pinochet, por cuanto el Código Penal exime de responsabilidad a quienes padecen demencia o locura. En ese caso el interrogatorio de Pinochet programado para mañana sería un mero trámite. Pinochet no aceptará en la diligencia su responsabilidad penal en los 57 homicidios y 18 secuestros en que Guzmán le atribuye responsabilidad, según adelantaron allegados. Dijeron que sólo admitirá responsabilidad política como cabeza de la dictadura militar que rigió este país entre 1973 y 1990, pero uno de sus abogados señaló que tampoco reconocerá esa responsabilidad. No está claro si Pinochet aceptará someterse al largo interrogatorio que el magistrado desea hacerle, o se limitará a sostener que por su deteriorada salud no está en condiciones de responder y de ser juzgado, como han planteado sus defensores. El abogado José María Eyzaguirre, integrante de su equipo defensor, señaló hoy que para ellos la declaración indagatoria, que antes rechazaron sistemáticamente y demoraron, ha pasado a ser importante. Eyzaguirre sostuvo que el juez "podrá constatar que los informes médicos son absolutamente certeros y que realmente el general Pinochet no se encuentra en condiciones de salud que le permitan estar en la declaración indagatoria y mucho menos ser sometido a proceso". Pinochet, de 85 años, padece también de diabetes, artrosis en una rodilla y porta un marcapasos.
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