La primera diferencia de opiniones entre la Procuradora General de la Nación, Ana Matilde Gómez y José A. Troyano, presidente de la Corte Suprema, respecto a la eliminación de privilegios, surgió ayer, viernes.
Por un lado, la jefa del Ministerio Público señaló que logró un pequeño acercamiento con el magistrado Troyano, donde éste le manifestó que tendrían que entrar en algunas conversaciones, "porque ellos tienen una percepción distinta del tema de los privilegios".
Respecto a los fiscales, la procuradora tiene informes de que está despachando institucionalmente a la vez "diesel y gasolina para la misma persona, lo cual excede los límites del mismo beneficio que dé la Ley".
También reconoció que se están usando carros decomisados o incautados, y eso hay que regularlo.
Mientras tanto, el magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, José A. Troyano, señaló que no "considera ni prerrogativas ni privilegios estas concesiones", al cuestionársele sobre la utilización de gasolina y otras concesiones de que gozan los funcionarios de esa entidad.
"En cuanto a la sugerencia propiamente de la señora procuradora", se realizó un pleno a nivel de la Corte Suprema, y dentro de los temas se tocó el anteproyecto de ley presentado por la jefa del Ministerio Público.
Ese proyecto se está analizando, pero es necesario cierto tiempo para profundizar sobre ese documento, dijo Troyano.
"No considero eso un privilegio, ni para los magistrados que ganan diez mil dólares ni para los que ganan (...); sólo nueve magistrados devengan los diez mil dólares", señaló el funcionario.
Pero es necesario que ese anteproyecto sea analizado.