El puente sobre el río Raicero en Nombre de Dios, se ha convertido en una trampa de muerte para los moradores y visitantes del distrito de Santa Isabel, quienes deben arriesgar sus vidas al pasar por la estructura colgante que se ha quedado sin las tablas de madera por donde deben transitar los vehículos que aumentan su flujo durante la estación seca.
La situación es crítica, al punto que las autoridades y algunos transportistas han decidido ellos mismos reparar el paso ante la demora del MOP, en reparar el puente e iniciar la construcción de un nuevo acceso sobre el río, que se prometió en campaña electoral y se reiteró se daría a inicios de este año.