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MUNDO Bush promete superar división de EEUU

Washington
REUTERS
Ocho años después de que su padre dejó la Casa Blanca, el republicano George W. Bush se convirtió el sábado en el 43er presidente de Estados Unidos, prometiendo unir la nación tras su controvertida elección. "A veces nuestras diferencia son tan profundas que parece que compartimos un continente y no un país", afirmó en su breve discurso luego de prestar juramento al mediodía. "Este es mi compromiso solemne: trabajaré para crear una sola nación con justicia y oportunidades para todos", dijo. El juramento, de 35 palabras, fue tomado por el presidente de la Corte Suprema, William Rehnquist, en el exterior del Congreso, mientras miles de personas -partidarios y opositores- se concentraron frente al Capitolio. Miles de manifestantes lo abuchearon a Bush cuando se trasladó en limosina al Congreso. Algunos sostenían carteles que decían "ladrón" en referencia a su cuestionada victoria sobre el vicepresidente demócrata Al Gore en los reñidos comicios del 7 de noviembre. La elección presidencial se decidió cuando la Corte Suprema de Estados Unidos falló a favor de Bush tras diferencias en la votación en el estado de Florida. Bush elogió a Gore por disputar la elección con espíritu y poner fin a la contienda con nobleza. Prometió cicatrizar las heridas dejadas por la elección y unir a los 281 millones de estadounidenses. El nuevo presidente llamó al país a ayudar a los necesitados, afirmando que la extrema pobreza no debería seguir existiendo en Estados Unidos. También lanzó una advertencia a los enemigos de Estados Unidos al afirmar que su gobierno no va a aislarse de los problemas del mundo. "Que no se equivoquen los enemigos de la libertad y de nuestro país. Estados Unidos seguirá involucrado en el mundo, por razones históricas y por opción, forjando un equilibrio de poder que favorece la libertad. Defenderemos a nuestros aliados y nuestros intereses", dijo Bush. PROTESTAS MENORES Jóvenes disgustados por la elección de Bush se manifestaron en las calles de Washington en menor cantidad a lo esperado, tal vez debido a la fría llovizna que caía sobre la capital estadounidense. Parte de los manifestantes mostraron su oposición a las políticas de Bush en contra del aborto y de los controles para armas y a favor de la pena de muerte. Los grupos de disconformes habían planeado la mayor manifestación desde 1973, cuando Richard Nixon iniciaba su segundo mandato en medio de protestas masivas contra la Guerra de Vietnam y fue apedreada su limosina. Las medidas de seguridad policial fueron las más estrictas que se han visto para una toma de posesión presidencial. CAFE CON CLINTON Bush comenzó el día en la Iglesia de St. John, la llamada "Iglesia de los Presidentes", cerca de la Casa Blair, la residencia oficial de los huéspedes de Estados Unidos. Ya entrada la mañana, Bush y su esposa Laura fueron a la Casa Blanca a tomar un café con el saliente presidente Bill Clinton y la primera dama Hillary Rodham Clinton. Los dos hombres se trasladaron juntos al Capitolio para la ceremonia de juramento, al que asistió el padre de Bush, el ex presidente George Bush (1989-1993), quien fue derrotado por Clinton hace ocho años. George W. Bush es el primer hijo de un presidente que llega a la Casa Blanca desde que lo hizo John Quincy Adams en 1825. Terminada la ceremonia oficial, Clinton, convertido en un ciudadano regular, se dirigió hacia su casa en Chappaqua, Nueva York, mientras que Bush fue hacia a la Casa Blanca, donde pasará revista a un desfile en su honor. El día terminará con la asistencia de Bush y la nueva primera dama a ocho de los bailes que tradicionalmente organizan los estados del país para celebrar el traspaso del mando. Según una encuesta Zogby, Bush llega a la Casa Blanca con una aprobación de apenas 42 por ciento de los estadounidenses. En contraste, y pese a los escándalos sexuales que protagonizó, Clinton deja la presidencia con una aprobación de 58 por ciento, uno de los más altos para un mandatario al finalizar su mandato. "Lo que se desprende de este sondeo es que Bush tendrá que construir puentes a la nación desde el primer día", dijo el encuestador John Zogby.
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