 |
Casi seis horas permaneció el cuerpo del recién nacido dando vueltas por la tardanza de las autoridades para el acto legal. A las 5:20 p.m. la Fiscalía Auxiliar levantó el cuerpo sin vida del niño que no llegó a ver la luz.  |
La falta de una orden de defunción expedida por la Fiscalía Auxiliar, obligó a la abuela de un infante que nació muerto, a que permaneciera por más de cuatro horas con el feto en sus piernas ya que la autoridad competente demoró para efectuar el levantamiento del cadáver.
Anita Luisa Alls, de 39 años, es el nombre de la abuela que cargó en sus piernas al nieto que estaba muerto desde el momento en que se hallaba en el vientre de su hija, Misilka Alls, de 23 años.
Según la abuela, a eso de las 9: 30 a.m. de ayer, la madre de la criatura, Misilka, que se encontraba dormida, empezó a sentir los dolores en su abdomen, pero no le prestó atención y media hora después había roto fuente. Las víctimas de esta historia viven en la residencia 80 de Felipillo, Pacora.
La madre -que estaba en su domicilio pegado al de su hija- escuchó los gritos de Misilka, quien la llamaba: "Mamá, me doy a luz".
"Yo salí y la vi toda ensangrentada y la posición del niño era de pies. La tuve que dejar con mi cuñada y fui a llamar a la Policía y ellos le avisaron al Centro de Salud de Felipillo", dijo Anita.
Los paramédicos del lugar se apersonaron a la residencia de la familia Alls y luego la trasladaron al Hospital Santo Tomás donde efectuaron varios exámenes a la madre de la criatura.
"Nosotros llegamos al hospital a las 11:00 a.m. y porque no teníamos un documento de la Fiscalía, el bebé no podía ser llevado a la morgue", contó Anita, quien no pudo ir a orinar ni realizar otra diligencia debido al feto que tenía en sus piernas. |