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Como en las películas. Un narcotraficante logró escapar de las manos de la PTJ nada más y nada menos que con la ayuda de un secuaz.
Fernando Requena Duval, un beliceño de 45 años, logró escabullirse del Hospital Santo Tomás después de realizarse un CAT en el Departamento de Radiología de ese centro médico.
El inicio de la jornada laboral para pacientes y médicos no fue avisada con un timbre que marcaba las 8:00 a.m., sino por los sonidos de las detonaciones entre agentes y los capos que se escapanban.
A los pacientes no les tocó otra que correr despavoridos buscando proteger sus vidas. |