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El homicida del ciudadano Anacleto Ernesto Orozco García, de 22 año, alias "Cletito", confesó ante las autoridades que ultimó de un disparo al hoy occiso por una vieja rencilla del pasado.
Ricardo Ernesto Santa María, de 28 años, en su testimonio solicitó a las autoridades policiales protección para no caer en manos de unos enemigos reclusos con sed de venganza por enfrentamientos en el pasado cuando estuvo preso por otros casos pendientes.
BBBLOS HECHOS
Eran las 9:00 de la noche del domingo cuando se suscitó la tragedia en la comunidad de El Chumical, en Vacamonte, corregimiento de Vista Alegre, sector identificado por las autoridades como un área roja, inmersa en la violencia por las constantes balaceras, robos a mano armada en perjuicios de las familias honestas del residencial.
Se dio una discusión, y según cuenta el victimario, el ahora muerto lo agredió con una botella en la ceja y no tuvo más remedio que desenfundar y disparar.
El impacto de bala propinado en la tetilla derecha fue fulminante. La víctima falleció instantáneamente.
Aunque el asesino en su confesión alegó que jamás quiso acabar con la vida del hoy occiso, le disparó para neutralizarlo. A su juicio, fue en defensa propia. En medio de la discusión, la víctima perdió los estribos, se metió la mano en la pretina del pantalón, pensó que iba a sacar un arma para dispararle y él desenfundó e hizo una detonación.
El hermano de la víctima, quien fue trasladado en estado grave agonizando al cuarto de urgencia del hospital Santo Tomas, trató de intervenir en venganza de la muerte de su hermano, cuyo cuerpo sin vida yacía tirado en el pavimento en medio de un charco de sangre, pero también recibió de parte del victimario 4 disparos: uno en cada pierna y dos en el glúteo.
SIN INTENCIÓN
"Jamás pensé matarlo. Le disparé para neutralizarlo, para defenderme. "Cletito" tenía una riña del pasado pendiente, estaba molesto sólo porque trató de abalear a un compañero de trabajo que lo llevé a mi hogar el pasado 31 de diciembre, sólo por defender al amigo quedó con esa pulla. De allí empezaron los conflictos", confesó arrepentido el victimario.
SACUDIENDO CULPAS
El homicida declaró que la víctima murió por negligencia del dueño del vehículo que lo trasladó al centro hospitalario, que sufrió un desperfecto, por ello se desangró antes de llegar al hospital para ser intervenido por el personal médico.
TEMOR
El victimario -que admitió haber purgado en el pasado una condena de 7 años de prisión por un caso de homicidio- preocupado le solicitó a las autoridades que lo trasladaran hacia la cárcel La Joyita para su seguridad.
"Por un incidente confuso que se suscitó en el pasado, me involucran en un caso donde un sujeto del Chorrillito resultó herido con arma de fuego. Sus compinches actualmente están detenidos en la cárcel de La Chorrera a la espera que caiga para acabar con mi vida y cobrar venganza", contó en su testimonio. |