Amigos, padres, familiares, curiosos y amantes de las artes se dieron cita a la primera presentación de la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil de Panamá.
Se pudieron observar las técnicas que fueron aprendidas día tras día con esfuerzo y sacrificio en instrumentos como la trompeta, corno francés, fagot, violín y violonchelo, entre otros.
En cerca de hora y media, la música de 500 estudiantes hizo vibrar las paredes del Centro de Visitantes de Panamá Viejo.
Un trabajo que inició de manera seccional y que poco a poco se fue acoplando hasta lograr un ensamble perfecto.