Las investigaciones realizadas luego de la muerte del norteamericano Michael McCormick, de 47 años, han revelado que dentro de la residencia del hoy occiso no se violentó ninguna de las puertas y que tampoco se sustrajo nada del lugar.
Se presume que la muerte del estadounidense fue natural, pero se espera que sus familiares lleguen en los próximos días procedentes de los Estados Unidos, para efectuarle el examen de necropsia correspondiente.
El norteamericano residía en la casa 6202, ubicada en Los Ríos.
Su muerte se conoció luego que una mujer llegara al lugar y se percatara del olor desagradable que había en la residencia.
Posteriormente, se dio aviso a las autoridades policiales, quienes al llegar al lugar descubrieron el cuerpo del norteamericano que se presume tenía más de tres días de haber muerto.
El "gringo", mantenía algunos moretones en el cuerpo y un golpe en la cabeza.