Al menos cuatro muertos y la paralización parcial del transporte urbano es el primer resultado del frío de menos de 30 grados bajo cero que azota la capital rusa y que por primera vez en más de 100 años persistirá durante varios días más.
El número de víctimas cuando las temperaturas bajaron de 30 grados bajo cero, ascendió a cuatro personas y otras 15 han sido hospitalizadas.