Al igual que muchas otras, la vitamina C es importante para el funcionamiento de nuestro organismo, sirve para la prevención o mejoría de resfríos, gripes, catarros y fiebres, tiene un rol estimulante de las defensas naturales del organismo; contribuye a la formación y conservación de huesos y dientes, a la cicatrización de heridas y la consolidación de fracturas; también es eficaz en la absorción del hierro, por lo que ayuda a prevenir la anemia y combate la artritis y ciertas alergias.
Consumiendo un plato de vegetales crudos o un jugo de cítricos, obtendrás la cantidad de vitamina C que necesita tu organismo.