¡Panamá hizo lo que tenía que hacer! Planteó un juego astuto, ofensivo y sacó la casta de aquella camiseta que usan los jugadores panameños.
Al final del partido se apareció el defensa que mete goles… Armando Gun, llenando de esperanza e ilusión a todo un país que se paralizó para ver el inicio de un camino aún no escrito y que lleva como meta el Mundial de Holanda 2005.
Ahhh, pero no todo es color de rosa. Las cosas se ven un poco más complicadas en este camino, pero estamos aún en juego y hoy nos toca jugar contra el "Giant". Los gringos vienen tranquilos, pues le rellenaron el saco a Trinidad y Tobago por marcador de 6-1. Panamá tiene equipo para enfrentar al enemigo por muy grande que parezca. Tiene equipo, para jugar de manera inteligente aguantando y buscando el contragolpe. (un empate es un triunfo).
Tras varios partidos de observación, este equipo tiene casta, juega de manera ordenada, controla la pelota y es de los grandes.
En el partido contra Costa Rica fue de control alterno, pero Panamá se vio muy bien, con un Luis Gallardo (ricitos), quien volvió a trepar sobre sus hombros al elenco criollo. David Arrue que trató y trató, que tuvo varias ocasiones de gol que no se concretizaron, y con un capitán de lujo que cuando se decidió a subir, la metió.
¡Chiao papa... sácala! Como dice Luis Antonio. Jugadores como Reggie Arosemena, Miguel Castillo y Cristian Vega, tuvieron oportunidades y buscaron las redes sin resultados. El eterno problema de la definición, los jugadores tuvieron una primera mitad donde dominan por tiempos, recuperando la pelota en el terreno tico, pero a la hora de meter la pelota entre los palos... Uhhhhhhh, fallamos otra vez.
SEGUNDO TIEMPO...
En el segundo tiempo salimos como balines, desde los primeros 30 segundos disparamos al marco en un tiro de media distancia de Cristian Vega, al poco tiempo también lo intentó Reggie Arosemena y mantuvimos en los primeros minutos un acoso a la cabaña de Costa Rica, hasta que vino el gol por parte de José Luis Cordero que a cualquier onceno hubiese desmadejado, pero esta sub 20 no se amilanó, no se desordenó y siguió ofensiva.
Buscaron su diana a toda costa, mientras que Calderón hizo su trabajo como es su costumbre en el arco panameño, mientras que los cambios le funcionaron al estratega panameño con el ingreso de Edwin Aguilar que a la postre fue el que dio el pase magistral para que Armando Gun de pierna izquierda la pusiera en el fondo de las redes de Keylor Navas. ¡Felicidad!... ¡Claro que sí!
Era meritorio ese gol por lo que venía haciendo el equipo panameño, tenían que aprovechar la superioridad numérica por la expulsión de un jugador tico. Al final hicieron lo que se pudo, para llevarse los tres puntos, pero nuestros vecinos cubrieron su cabaña de buena forma negándole una victoria merecida al once de mis amores... ¡Panamá! ¡Arriba Equipo!