Una dama muy seria me dijo que deseaba trabajar por su comunidad, pero encontraba algunas trabas. Indicó que mucha gente ve con recelo sus deseos de ayudar a los vecinos. Piensan que tiene alguna intención política. Eso no le gusta a ciertas personas, que no desean ser manipuladas por los políticos. Consideran que la política, por lo general, es utilizada para beneficio de unos cuantos y no de la comunidad.
Le dije que podría hacer una ONG y así trabajaría a nombre de una organización. Ella replicó que hasta esas asociaciones tienen ahora mala imagen.
También se refirió a la mala voluntad que hay en ciertos barrios. La gente recela de todos, pues piensan que no existen personas que tengan el idealismo de hacer trabajo a beneficio de otros.
"Usted organiza actividades con niños y adolescentes, y no le extrañe que surjan los chismes", indicó decepcionada.
Esta situación está más sensible en estos momentos, cuando se activa la política.
Creo que por algo hay que empezar. Aquellos idealistas que desean hacer algo por su comunidad, deberían buscar otras personas que tengan sus mismas ideas. Así no estarían solos y cualquier sospecha desaparecería.
Añada a esto, la existencia de "avivatos" que tratan de sacar provecho de lo que hacen estos idealistas.
El ejemplo lo tenemos en la distribución de juguetes, ropas, comidas, entre otros.
No será de extrañar que algunos de los voluntarios lo que hacen es quedarse con los mejores artículos para su propio beneficio.
Siempre he pensado que muchos jubilados, que ahora se aburren por no tener nada que hacer, bien podrían trabajar en algo para mejorar su comunidad.
Los educadores serían excelentes para ayudar a estudiantes que tienen deficiencias en materias como matemáticas, español, ciencias.
Aquí habría que buscar sitios donde dar esas sesiones de "afianzamiento", que estoy seguro serían bien recibidas por los padres de familia.
En lo que sí parece que existen estas acciones es en el deporte. Hay ejemplos dignos de aplausos de personas que dieron muchas horas de su tiempo para promover el deporte entre niños.
Otras actividades que deberían promoverse en los corregimientos pueden ser el teatro, canto, cocina, costura, belleza, cuidado de menores, entre otros.
No cerremos las puertas a esos panameños (as) que quieren ayudar a su comunidad, sin ninguna intención política, ni de otro tipo.
Tal vez, así, mejorarían las relaciones entre vecinos, que dicho sea de paso, en algunos sitios, ¡están muy malas!