El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ordenó ayer que siga la ofensiva en Gaza y aseguró que "están cerca" los "objetivos" marcados en la franja, donde en las últimas horas 24 palestinos murieron en bombardeos y combates.
Olmert precisó "hemos tenido logros impresionantes en la operación contra la organizaciones terroristas", pero "hace falta más paciencia, determinación y valentía" para alcanzar la meta de "cambiar la realidad de seguridad en el sur" de Israel.
"No debemos echar a perder en el último minuto el esfuerzo nacional sin precedentes que se ha logrado de restaurar el espíritu de unidad del pueblo de Israel. Los israelíes, principalmente los del sur, deben tener la paciencia y la voluntad para ello", agregó.
DENUNCIA
Por otro lado, HAMAS denunció ayer el posible uso por Israel de bombas de fósforo blanco en zonas habitadas por civiles en Gaza, en contra de las exigencias de la legislación internacional.
"No tenemos pruebas, porque en Gaza no tenemos laboratorios en los que podamos hacer los análisis, pero todo indica que el Ejército israelí utiliza bombas de fósforo blanco en zonas altamente pobladas", dijo el viceministro de Sanidad del Gobierno de HAMAS, Hasan Yalaf.
En conversación telefónica con Efe desde Gaza, Yalaf afirmó que los hospitales de la franja reciben casos de "pacientes con profundas quemaduras y la piel coloreada de blanco", que podrían haber sido provocadas por ese gas.
Sin embargo, un portavoz militar aseguró que "las Fuerzas Armadas de Israel utilizan únicamente armas que están de acuerdo con la legislación internacional y no usan ningún arma que no sea también utilizada por otros ejércitos occidentales".
TRASLADO: 219 HERIDOS
Un total de 219 palestinos heridos han sido trasladados a Egipto, a través del paso de Rafah, desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza.