El máximo tribunal de Francia ordenó a un hombre a que creme o entierre los cuerpos de sus padres, que han permanecido congelados por años en el sótano de su castillo.
Los cuerpos de los padres de Remy Martinot han estado almacenados en féretros congelados, de acuerdo con la esperanza de sus progenitores de poder ser revividos en el futuro.
El tribunal dictaminó que los cuerpos deben ser removidos debido a preocupaciones en torno a la salud pública.
El padre de Remy Martinot, quien murió en el 2002 era un doctor y creyente en la teoría de que los cuerpos congelados bajo métodos criogénicos podrían ser devueltos a la vida.