La oposición entró ayer molesta a una reunión convocada por el vicepresidente Samuel Lewis Navarro, para abordar el tema de las negociaciones del TLC con Estados Unidos, pero a la salida eran pura sonrisas.
Los opositores plantearon que el gobierno no debe mantener secretos en temas de interés nacional.
Marco Ameglio admitió que a su entrada "estaba molesto", pero que reconoce que la "reunión fue válida", a pesar que "sostenemos que la oposición no es un paño de lágrimas para que el gobierno la utilice para mercadear su postura en determinados temas".
José Raúl Mulino, indicó que la reunión "fue áspera en algunos aspectos, pero muy sincera.