El mayor de los misterios rodea el paradero del líder norcoreano, Kim Jong-il, a quien los servicios secretos de Corea del Sur y diplomáticos consultados por la prensa surcoreana situaban en China, aunque Pekín guarda silencio al respecto.
La noticia de la agencia surcoreana Yonhap anunciaba con cables urgentes que Kim Jong-il había cruzado la frontera de Corea del Norte con China a bordo de su tren blindado, en una visita inesperada en medio de la tensión por el programa nuclear de Pyongyang.
Algunos medios surcoreanos llegaron a sugerir la posibilidad de que se hubiera producido una insurrección en Corea del Norte para explicar este súbito viaje y el uso del avión del líder comunista, aunque la mayor parte de los analistas prefirieron esperar a que China, la dueña del secreto, se pronuncie.