El director de Cuarentena Agropecuaria del MIDA, Concepción Santos Sanjur, presentó ayer su renuncia al cargo, advirtiendo que de Panamá renunciar a la aplicación de la legislación sanitaria y fitosanitaria nacional a los productos alimenticios de Estados Unidos, contraviene el "Acuerdo Sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias" (Acuerdo MSF), que entró en vigor el 1º de enero de 1995, al quedar establecida la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Sanjur dijo que no renunció en solidaridad con el ex ministro Laurentino Cortizo, sino por su compromiso con el país, ya que de haberse "rajado" el ex titular del MIDA, igual él habría adoptado esa decisión.
El ex funcionario resaltó que la legislación sanitaria y fitosanitaria panameña ha demostrado, por más de medio siglo, ser efectiva en el control y prevención de plagas y enfermedades, como la fiebre aftosa, encefalopatía espongiforme bovina, influenza aviar, peste porcina clásica, enfermedad de New Castle, lo que nos valió que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria nos clasificara como país de Riesgo 1 para la enfermedad de las vacas locas, estatus que sólo ostentan 10 países en el mundo.
Además sostuvo que nuevas enfermedades como la Encefalopatía Espongiforme Bovina y la Gripe Aviar, han hecho que los organismos internacionales de salud adviertan al mundo de la urgente necesidad de que los países refuercen sus sistemas de vigilancia y prevención de enfermedades animales, vegetales y humanas.
A juicio de Sanjur, renunciar a las medidas sanitarias y fitosanitarias o relajar y flexibilizar su aplicación significa también renunciar a un comercio limpio y seguro. Con esta renuncia tampoco se va a incrementar el volumen de las importaciones agropecuarias, ya que eso lo determina el tamaño del mercado y lo único que se obtendrá será permitir la entrada de alimentos de cualquier origen, al margen del riesgo que puedan representar para las personas y el patrimonio agropecuario.
Según Sanjur, nos convertiremos en un basurero de productos de dudosa sanidad e inocuidad.
Además cuestiona la doble moral de Estados Unidos y un acto inconsistente con el servicio que Panamá le presta como frontera zoosanitaria como barrera permanente para evitar el avance de enfermedades del Cono Sur hacia Centro y Norteamérica, como la Fiebre Aftosa y el Gusano Barrenador del Ganado.
"Es inaceptable para mí que Panamá -en el marco de las negociaciones del TLC con EU- acepte firmar una carta renunciando al derecho soberano de aplicar controles sanitarios a los productos alimenticios de origen estadounidense, especialmente los productos lácteos y cárnicos.
Concepción Sanjur también denunció que los recientes poderes especiales que le fueron otorgadas al Ejecutivo por parte de la Asamblea Nacional, facultándolo para que modifique el sistema sanitario y fitosanitario panameño, es preocupante, ya que el verdadero interés es introducirle reformas que flexibilicen los controles sanitarios y fitosanitarios a las importaciones.
Se pretende desmantelar el sistema sanitario y fitosanitario nacional, mediante la creación de una autoridad autónoma, advirtió Sanjur.