El técnico del Barcelona, Frank Rijkaard, mostró ayer su satisfacción por haber sido galardonado con el premio al Mejor Entrenador del Mundo en el 2006, aunque aseguró que no lo considera un premio personal, "sino de todo el club".
"Este premio no es sólo para mí, sino para Txiki Begiristain (secretario técnico) y todos los entrenadores que me han ayudado", destacó.