La hueste santeña presenta un flojo inicio en el Torneo Nacional de Béisbol Juvenil, con marca de 1-3 y una pobre ofensiva que no levanta cabeza.
Los de la tierra de Rufina Alfaro han perdido contra Coclé, Panamá Oeste y Panamá Metro y han visto la luz de la victoria, contra Herrera en la noche de ensueño del derecho Randall Delgado.
En cuatro partidos, la tropa santeña conecta para un pálido promedio de .215 colectivamente. Han dado 33 imparables en 153 oportunidades.
El lunes ante Metro dieron 9 hits en 33 turnos y eso les ayudo a subir el anémico promedio que presentaban por debajo de los .200 puntos.
Para el manager Rubén Chiu, la ofensiva es un grave problema, pero hay soluciones en la defensa y el pitcheo.
Tras los cuatro primeros partidos, el equipo debe viajar al Olmedo Solé, donde encarará a Bocas del Toro, esta noche, mañana libre y el viernes ante Colón.
Las acciones se pueden emparejar en los próximos días, pero para eso deberá mejorar algunos aspectos.
Randall Delgado sigue siendo el tronco del equipo.