Ashley Ponce, torpedero del equipo de Chiriquí, podría implantar una nueva marca de bases robadas en los torneos nacionales de béisbol juvenil, cuya serie regular se haya realizado a una sola vuelta.
Sin contar la jornada de ayer, Ponce se había estafado cinco bases en igual cantidad de intentos. El récord de más robos en una serie de una vuelta lo comparten los colonenses Álvaro Forsythe y Earl Agnoly, quienes se robaron 11 bases cada uno en el certamen nacional que se jugó en el año de 1992.