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Los sismos que sacudieron en los últimos días la zona fronteriza de Costa Rica con Panamá podrían generar una activación de varias fallas geológicas localizadas en esa área, aunque de momento no se ha detectado ninguna actividad particular, afirmaron expertos ayer.
Sin embargo, los expertos de la Red Sismológica Nacional de Costa Rica desestimaron la posibilidad de que se produzca un terremoto de grandes magnitudes en la zona sur del país, cerca de la frontera con Panamá.
"Tomando en cuenta que en esa zona hay varias fallas, como la de Paso Canoa descubierta recientemente, y al ver que están ocurriendo estos temblores cerca de ellas, se puede esperar que estos temblores desestabilicen un poco algunas fallas", dijo Mario Fernández, director de la Red Sismológica Nacional.
Fernández explicó que la zona próxima a Punta Burica (Pacífico) es muy compleja geo-lógicamente por la confluencia de tres placas tectónicas que interactúan: Cocos, Caribe y Nazca.
En Burica ocurren un promedio de diez sismos por mes, y es normal que sean de una magnitud entre 5 y 6 grados como los registrados recientemente, indicó.
Además, en la zona fronteriza se han identificado 30 fallas geológicas, con capacidad para generar sismos de hasta 6 grados, y los focos principales son Burica, San Vito y el extremo oriental de la Península de Osa, según un reciente estudio.
Fernández explicó que la población de la zona, cercana a Puerto Armuelles, debe estar "tranquila", pues los movimientos sísmicos de moderada magnitud (entre cinco y seis grados) son comunes en esa área.
Es punto de convergencia triple entre las placas de Cocos, Caribe y Nazca", manifestó. |