El Barcelona tendrá que protagonizar una nueva gesta, esta vez en el Sánchez Pizjuán, si quiere mantener intactas sus aspiraciones de revalidar el título de Copa. El Sevilla lo dejó la noche de ayer al borde del KO, al asaltar el Camp Nou (2-1) en un partido de alto voltaje en el que el colegiado Pérez Burrull se erigió como el principal protagonista.
Capel puso el Camp Nou patas arriba al culminar, al cuarto de hora, una gran jugada de Perotti por la izquierda (1-0).
Ibrahimovic nivelaría el marcador al minuto 73, al controlar un pase largo de Márquez y superar a Palop en el uno contra uno (1-1).
Sin embargo, la alegría barcelonista duró sólo unos instantes, ya que Negredo transformaría la pena máxima al minuto 75 para sentenciar el encuentro (2-1).