David Murcia Guzmán permanecía anoche en una prisión transitoria en Miami tras ser extraditado ayer. Luego debe ser trasladado a Nueva York, donde enfrentará en 70 días un juicio por lavado de dinero. El colombiano se declarará inocente en Estados Unidos. Su defensor será Frank Rubino, el mismo abogado que representó al exgeneral Manuel Antonio Noriega.
La estrategia de Murcia será alegar que no autorizó las operaciones de su holding en E.U., sino que fueron sus socios Margarita Pabón y Daniel Ángel Rueda, quienes estuvieron al frente de esas transacciones.
Según el indicment, DMG movió $30 millones del narcotráfico en cuentas de E.U., principalmente a través de Santiago Baranchuk, primo de Ángel y quien, según fuentes, colabora con las autoridades de ese país. Allá está también, como testigo, un antiguo asesor de DMG que prestó sus cuentas en el Merrill Lynch para una operación de $2.3 millones .
A las 4: 30 a.m. de ayer, los custodios llegaron a la celda de Murcia en la cárcel La Picota. Este se paró de la cama y empacó una Biblia, un diccionario de inglés y una bolsa con pastillas naturistas. Luego un helicóptero Black Hawk lo trasladó a una base de la Policía Antinarcóticos, donde llegó vestido con saco y chaqueta de color beige, jeans y chaleco antibala. Con una tímida sonrisa se bajó del helicóptero y miró hacia las cámaras de los medios de comunicación. Minutos después fue entregado a los agentes de la DEA y a las 8: 25 a.m. despegó el avión de la agencia extranjera.