Descubra cuál ser la conducta más adecuada para que pueda tener una vida equilibrada y armónica. El número del destino (o número kármico) es aquel que trasciende el ciclo de la existencia en sucesivas reencarnaciones. Por ello, al hacer referencia a la cifra más importante que se extrae de la fecha de nacimiento, la cifra que da indicaciones sobre la posible existencia futura del individuo, hablaremos simplemente del Número del Destino.
La regla es reducir a una sola cifra los números que indican el da, el mes y el año de nacimiento, sumar las cifras obtenidas y volver a reducir a una sola cifra, que es la que se busca. Por ejemplo, un individuo nacido el 4 de marzo (mes 3) del año 1968, obtendra su número de la suma.
EJEMPLO:
4+3+1+9+6+8= 31 = 3+1 = 4
El número del destino indica la razón por la que un determinado individuo ha venido al mundo, cómo se desarrollará su existencia y cual será la conducta más conveniente para que pueda tener una vida equilibrada y armónica.
DESTINO
Destino número 1. El duro trabajo y la infatigable dedicación a sus tareas son las características de quienes tienen el 1 como Número del Destino. Si tienen paciencia y están en disposición de luchar hasta el final, conseguirán lo que se propongan. Sin embargo, es esencial que se preparen cuidadosamente, empezando por el principio, y que aprendan a confiar únicamente en ustedes mismos, sin buscar apoyo en los demás.
Destino número 2. Su felicidad deriva de la calma interior, la mente serena y las alegrías íntimas y personales. Las responsabilidades, los puestos de mando y las posturas autoritarias no les convienen. Su camino es el de la diplomacia, del tacto, de la amabilidad, más que el de la autodeterminación agresiva.
Destino número 3. El optimismo innato y cierta naturaleza "solar" les permiten ver el lado luminoso de la existencia, aún cuando las cosas están más negras. Saben que el bien y el mal necesariamente coexisten y aceptan el hecho sin reservas mentales o excitaciones. El 3 es el número de la "auto-expresión", por consiguiente deben intentar difundir alrededor suyo el optimismo, el buen humor y la alegrí que caracterizan su temperamento.
Destino número 4. Su determinació por alcanzar el éxito en la vida se va a tener que enfrentar con la imposibilidad de coger atajos y con la necesidad de recorrer paso a paso el camino más difícil y cansado. Por ello, las virtudes principales deberán ser la constancia, la paciencia y la resistencia. Cuidado con no descuidar ningún detalle.
Destino número 5. El 5 es un número que mira hacia dos direcciones distintas con la misma intensidad y nos advierte que es preciso amoldarse a los distintos avatares de la vida. El que lo tenga como número del destino tendrá que prepararse para cambios repentinos, cambios imprevistos de escenario y revoluciones inesperadas. Lo mejor será que siga la corriente.
Destino número 6. El 6 indica talento artístico y sentido estético, que se trasladan también al ambiente circundante. Es el número que tiene la capacidad de embellecer y hacer más agradable todo cuanto le rodea, y ésta es la virtud que habrá de cultivar sobre todas. El 6 es el número de la perfección y de la armonía, y el que nace bajo su signo ha de intentar constantemente conseguir la armonía a su alrededor.
Destino número 7. El 7 es el número del intelectualismo y de la profundidad del pensamiento, además del desprendimiento y del altruismo. El que tenga su fecha de nacimiento tendrá que cultivar sus cualidades morales y culturales, de las que recibir sus mayores satisfacciones.
Destino número 8. La autodisciplina y la determinación son las claves del xito para el nmero 8, que tiene influencia especialmente sobre las cosas materiales, y que indica la conquista del poder mediante la acumulación de riquezas o las maniobras financieras.
Destino número 9. El 9 busca constantemente lo mejor y se esfuerza por proyectar esta aspiración también en el ambiente circundante. Es el número de los grandes reformadores; pero, a menudo, los que han nacido bajo su signo olvidan que, para mejorar cuanto nos rodea, es preciso primero mejorarnos a nosotros mismos.
Destino número 11. Así como para el Número Onomástico, también para el Número del Destino nos podemos encontrar frente a los números mayores: el 11 y el 22. Ser la intuición personal del que realiza el análisis la que deber establecer, si es preciso, seguir las sumas y obtener, respectivamente, 2 (1+1) 4 (2+2), o bien pararse.
Destino número 22. Si decidimos que a la persona en examen no le conviene el 4, entonces habrá que aconsejarle que aplique sus cualidades poco corrientes a proyectos de gran alcance y beneficiosos para la humanidad entera.