Los astrónomos lo tenían callado y, quizás para no atemorizar a la población mundial en este Año Nuevo 2005, no informaron la aparición de un enorme cometa en las cercanías de La Tierra.
Aunque aparezca pequeño como una brusca de algodón, el cometa C2004 Q2 Machcholz, visto sólo por binoculares, pudo haber generado alteraciones globales por su paso entre las órbitas de nuestro planeta y Marte, según los esotéricos.
Tanto en México como en Europa, los rivales de los astrónomos profesionales, consideran que el fenómeno coincidió con la caída de un planetoide antes de la Navidad del 2004, cerca de Yakarta, Indonesia. Más tarde, el 26 de diciembre ocurrió el maremoto que arrasó con el sudeste del Asia.