Luis Fernando Montoya, entre la vida y la muerte desde que fue baleado el 22 de diciembre, acaricia aún la lejana esperanza de recibir personalmente el premio como Mejor Entrenador de América.
Montoya encabezó la consulta realizada por el diario el País de Montevideo entre periodistas del continente y de Europa.
El estratega de 47 años se enteró del premio por boca de su esposa María Adriana Herrera y el médico Diego Alfonso Lalinde.
"Cuando María Adriana y el médico le informaron el viernes sobre su designación, la reacción fue de mucha alegría y dentro de las grandes esperanzas que tiene es la de ir (a Montevideo) y recibir personalmente el premio. Esta trabajando fuertemente en su interior para ir por él", dijo Omar Herrera, cuñado de Montoya.