La CONCACAF ha registrado en los últimos años un notable crecimiento. Ya no son selecciones que sirven de comodines para que otros avancen, no. Se trata de equipos competitivos y de buen nivel.
En el 2004 por ejemplo, Costa Rica y México participaron en la Copa América de Perú logrando ambos avanzar en sus respectivos grupos.
Costa Rica derrotó 1-0 a Chile y México logró otra buena participación en el máximo torneo de selecciones del continente.
Estados Unidos es otro de los equipos del área que se ha instalado en la elite del fútbol mundial. Su pase a cuartos de final en el pasado mundial y su racha de partidos sin perder en el 2004, son méritos suficientes para decir que los norteamericanos amenazan con desplazar a los equipos tradicionales en el balompié mundial.
Guatemala amenaza con dar un campanazo en la región. Fue la sensación de la eliminatoria en el 2004 al clasificar con una fecha de anticipación a la hexagonal final que se jugará a partir de este 9 de febrero y que tendrá como primer rival a nuestra selección.
Sin embargo, de ese avance tampoco puede escapar Panamá. Los progresos de nuestro equipo son más que evidentes; luego de clasificar por encima de Jamaica en la eliminatoria mundialista, el equipo nacional se dispone a enfrentar los retos del 2005: la hexagonal final de CONCACAF.
También hay que resaltar que le jugamos de tú a tú a Irán el pasado 18 de diciembre, en el último partido del año de nuestra oncena mayor. Sin dudas el partido dejó un claro mensaje: de pelear un posible repechaje con el quinto de Asia se puede clasificar.
No nos queda sino esperar qué nos depara este año, sin dudas veremos grandes encuentros en la CONCACAF, goles, emoción, alegría y a veces hasta lágrimas.