Juan Pablo II dedica acción
de gracias a reflexión espiritual
Roma
EFE
El papa Juan Pablo II presidió
ayer el tradicional 'Te Deum'' de acción de gracias en la iglesia
de San Ignacio, de los Jesuitas, que dedicó a la reflexión
espiritual del Gran Jubileo del 2000.
Las obras de restauración de la bóveda de la Chiesa del
Gesú, también de la orden ignaciana, donde habitualmente se
celebra esta Víspera, han obligado al Papa por segundo año
consecutivo a celebrar el'Te Deum'' en San Ignacio.
En la ceremonia participaron el Prepósito General de la Compañía
de Jesús, Hans Peter Kolvenbach, especialmente saludado por el Pontífice;
el cardenal vicario de Roma, Camilo Ruini; obispos y arzobispos.
También estuvo presente el alcalde de la capital italiana, Francesco
Rutelli, a quien Juan Pablo II agradeció la ofrenda al templo jesuita,
por segundo año consecutivo, de un cáliz y dos velones.
Este homenaje del municipio de Roma a San Ignacio se remonta a siglos
atrás y es un agradecimiento de la ciudad al santo español
al que se encomendó durante una de las epidemias de peste que asolaron
la ciudad en los últimos cuatro siglos.
La celebración del 'Te Deum'' del día de San Silvestre,
el 31 de diciembre, seguida de la Jornada Mundial de la Paz, el primero
de enero, es obra del papa Pablo VI, retomada por Juan Pablo II.
En su homilía, el Papa recordó la ''preciosa y enriquecedora''
experiencia vivida durante los 20 años de su Pontificado, con
la visita a 278 parroquias, ''en cada una de las cuales encontré
el fervor de la fe, gracias a la acción de los sacerdotes, los religiosos
y las religiosas de Italia y de tantas otras partes del mundo''.
El Pontífice dirigió un agradecimiento particular al Señor
''por los millares de misioneros y misioneras que desde hace ya dos años
constituyen un recurso provindencial para la pastoral diocesana, de cara
al Gran Jubileo del 2000''.

|