TEMAS DE ACTUALIDAD
Que el niño Diós Renazca
en tu corazón
Minerva Batista
Si "recordar es vivir"
como afirma mucha gente y como también creemos, permítenos
transportarte junto a nosotros allá donde tu recuerdo casi palpa
la realidad de aquella época de tu vida, donde veías a mamá
afanada en los quehaceres de la casa. Recuerdas las Navidades que pasaste
durante tu niñez? Para algunos como nosotros, ocasionalmente fueron
frustrantes porque no comprendíamos cómo el Niño-Dios
no nos traía la bicicleta que le pedimos añoa tras añoa;
sin embargo al final, no nos quedaba más remedio que platicar con
la muñeca de plástico que aparecía bajo la cama. Pero
lo mejor de esta época con sus sorpresas -como cuando una vez nos
encontramos intacta y en el mismo lugar, la cartita que habíamos
escrito con esmero para el Niño-Dios (aunque de grandes supimos que
a mamá se le olvidó retirarla en su afán de servir
la comida a 8 diablillos como yo); lo mejor, reiteramos, era creer que realmente
el Niño Jesús venía a la casa a traernos juguetes,
-además de salud y paz- como acotaba nuestro padre.
Hoy, seguros como estamos que el Niño Jesús sigue trayendo
no sólo salud y paz, sino unión familiar, prosperidad y otros
regalos por añadidura, vale la pena que abramos nuestro corazón
a la esperanza de mejores días. Que tenemos algunas dolencias..?
×a soportarlas con santa paciencia!; Hay en el mundo otros en peores
circunstancias que las nuestras: unos postrados en un hospital bajo el azote
de un maligno flagelo; otros, sin visos de trabajo, y consecuentemente angustiados
por no tener para los tres golpes. O más doloroso aún: aquellos
encerrados en la cárcel pagando una mala hora, mientras su familia
se ahoga en la pena, igual que los que han sufrido la pérdida reciente
de algún ser querido. A todos ellos, que la paz del Niño-Dios
los cobije pronto.
Por ésta y muchas razones más, deseamos retrotraerte, si
es tu caso hermano, de ese aparente "síndrome del consumismo"
que te arrastra a comprar hasta lo que no requieres, dejándote un
vacío en el corazón, para que juntos hagamos un alto y evoquemos
aquella fe de niño que nos inundaba el alma en medio de necesidades
cotidianas; para que recordemos las posadas donde cantábamos hermosos
villancicos al Niño del pesebre, en cada Nacimiento que visitábamos
de casa en casa. Para que recordemos a cuantos visitábamos cuando
estaban enfermos... y lo volvamos a hacer; para que ahora, en nuestra madurez,
juntemos nuestras manos cada noche para pedirle de nuevo al Niño-Dios
por tanta gente que necesita de todo; por los que ya cruzaron el umbral
de la vida; por las generaciones de hoy y del futuro; por los docentes que
ya cruzaron el umbral de la vida; por la Iglesia; por más sabiduría
para los gobernantes; por cada uno de nosotros, para que el espíritu
que mora en ti y en mí, se conserve puro y transparente...como cuando
éramos niños.
¡FELIZ NAVIDAD A TODOS Y UN VENTUROSO AÑO NUEVO!

|


|
| AYER GRAFICO |
| El Parque Nacional "Las Mañanitas", un proyecto que no
llegó a cristalizar |


|