Si usted es una de las personas que piensa que las ruinas de Panamá la Vieja en la ciudad capital, son las únicas en nuestro país, se equivoca.
En La Mitra de La Chorrera también tenemos unas ruinas.
Una se cayó porque no se le dio mantenimiento por falta de dinero, además, las autoridades, tanto de La Chorrera y de la ciudad capital parece que ignoran nuestra historia.
Lo que no está lejos de nuestra propia idiosincrasia es la cultura histórica que hay detrás de estas ruinas de La Mitra. Mucha de esta información nos la proporcionó en una entrevista el magíster Arturo Guzmán Navarro, catedrático de la Universidad de Panamá, sede de La Chorrera.
DESCRIPCION
Consiste en una vieja estructura de base cuadrangular, con un área que mide aproximadamente 140 metros cuadrados. Su parte más visible es apenas un piso de un metro de alto, a partir del cual se levanta un tramo de pared, de lo que fue la fachada frontal y un ángulo de un segundo muro, conformados por piedra (canto) y ladrillos, unidos con una argamasa (mezcla de cal, arena y agua) y parcialmente con barro. La técnica empleada en dicha construcción corresponde a la utilizada durante el período colonial hispano.
UBICACION
Se localiza al final de la calle principal de la comunidad de La Mitra, cabecera del corregimiento de Playa Leona en La Chorrera, en una extensa planicie flanqueada por terrenos de la Ciudad del Niño, una hacienda avícola y la barriada Balcón del Pacífico (en proceso evolutivo). Se puede acceder por tres rutas. La primera, por la propia comunidad de La Mitra. La segunda, por la calle que se inicia a la izquierda, después del Hospital Regional Nicolás Solano, en dirección al vertedero municipal. Y la tercera, por la Barriada Santa Elena, detrás de los terrenos de la feria. Esta última ruta es la más corta, pues solo demora 5 minutos desde La Chorrera al mencionado sitio.
PROPOSITO ORIGINAL
Sobre su función, se especula que pudo ser un monasterio, un templo, una casa de campo de un hacendado, o tal vez una fortaleza. Sin embargo, opiniones autorizadas concluyen en que se trata de una "Casa Fuerte" para el control aduanero en el camino real próximo al poblado de La Chorrera.
Lo cierto es que hasta el presente el monumento no ha sido sometido a un estudio científico (o sea, desde la perspectiva arqueológica e histórica).
CONSTRUCCION
Según algunos expertos del tema, es probable que su construcción data de finales del siglo XVIII (1780-1790) y principios del XIX (1800).
CONSERVACION
Algunos informantes del pretérito chorrerano coinciden en que a inicios de 1950, la estructura conservaba sus cuatro paredes. Precisamente, cuando aún era objeto de las esporádicas visitas escolares. Lo cierto es que se observa un patético deterioro, y solo son visibles el muro de la fachada principal (es decir, dos tramos de pared, separados por un espacio que ocupara la puerta de la planta baja, y un ventanal en la alta), como también, el ya mencionado ángulo de pared (en la esquina trasera de la derecha) y un tercer tramo en el lateral izquierdo.
En la actualidad es evidente el deprimente estado de los dos muros que quedan en pie, luego de que se desplomara el 23 de noviembre de 2006 el tramo de la pared izquierda de la fachada principal.
LIMBO JURIDICO
La ruina de La Mitra es un bien patrimonial chorrerano, que ha sido identificado con propósitos culturales muy elementales, a partir de la planificación urbanística que realizara en 1994 el Banco Hipotecario Nacional en los terrenos aledaños a dichos muros, con la finalidad de establecer la barriada Balcón del Pacífico. Es por ello que en el plano de lotificación de dicho proyecto, se determinó un hexágono de casi 7, 491 m² como terrenos para el desarrollo del sitio histórico-cultural. Hasta el presente, dicho globo permanece bajo la condición de "terrenos nacionales", adscritos a la Dirección Nacional de Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, y solo ha solicitado su legalización una persona, de varias que lo han invadido desde 1996. Por cierto, a través del Movimiento Pro Rescate de la Historia y la Cultura de Panamá Oeste se ha frenado esta pretensión.
Entre las fórmulas que merecen explorarse para poner fin a este limbo jurídico pudieran estar: que las ruinas de La Mitra pasaran a ser un patrimonio municipal o bien, que se creara un patronato que administrara el Futuro Parque Recreativo, Cultural e Histórico que proponemos.