|
GUERRA SE ESTA DEGRADANDO PELIGROSAMENTE FARC planean arreciar los ataques "en todo el país"

Agencias
Internacionales
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), que el fin de semana lanzaron una escalada que dejó unos 40 muertos, planean arreciar los ataques "en todo el país" para luego decretar una tregua desde el 20 de diciembre, informó ayer lunes un oficial de la inteligencia militar. El oficial, que pidió el anonimato, dijo que el Ejército tuvo en su conocimiento un mensaje remitido por la jefatura guerrillera a todos sus combatientes, ordenándoles atacar poblaciones campesinas y guarniciones del Ejército y la Policía. Un nutrido comando de las FARC -el grupo insurgente más antiguo y numeroso del país, comprometido en un esquema de paz con el Gobierno- irrumpió el domingo en la apartada localidad de Juradó (noroeste, en la frontera con Panamá), matando a unos 40 infantes de marina, había indicado poco antes el comandante operativo de la Policía, general Alfonso Arellano. Los insurgentes atacaron con explosivos y fuego de fusilería el cuartelillo policial y la base naval de Juradó (610 km al noroeste de Bogotá, en el selvático departamento de Chocó, ribereño del océano Pacífico). El director del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía (CTI), Pablo González, dijo en una rueda de prensa que, según "datos preliminares no confirmados oficialmente", el asalto rebelde dejó 18 civiles, 46 infantes de marina y un policía muertos. Una fuerza de despliegue rápido de las Fuerzas Militares retomó en la mañana del lunes el control de la región, dijo a los periodistas en Bogotá el subcomandante de la Armada, almirante William Porras. El vicefiscal de Colombia, Jaime Córdoba, condenó este lunes la escalada desatada el fin de semana por los rebeldes izquierdistas y los paramilitares de extrema derecha, que dejó al menos 56 muertos, advirtiendo que el conflicto "está llegando a una profundización peligrosísima". "La visión que tengo es que la degradación de la guerra está llegando a un punto francamente intolerable, insostenible, peligrosísima, que incluso pone en tela de jucio el proceso de paz (que llevan a cabo el Gobierno y los insurgentes marxistas de las FARC)", dijo Córdoba a los periodistas. Según el vicefiscal colombiano, los ataques lanzados por los guerrilleros y los paramilitares "demuestran la forma como se están conduciendo las hostilidades, con una violación grosera, flagrante y abierta de las normas míminas del Derecho Internacional Humanitario". "En tanto los actores del conflicto, especialmente las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sigan dirigiendo sus operaciones contra la población civil inerme, creo que estamos llegando a una profundización peligrosísima del conflicto armado", insistió Córdoba. El hecho más grave se registró en la apartada localidad de Juradó (610 km al noroeste de Bogotá, en la frontera con Panamá, en el océano Pacífico), donde unos 40 infantes de marina murieron y 40 efectivos resultaron heridos, tras un feroz ataque lanzado por las FARC, dijo el comandante operativo de la Policía, general Alfonso Arellano. Los insurgentes atacaron con explosivos y fuego de fusilería el cuartelillo policial y la base naval de Juradó, dijo Arellano. El director del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía (CTI), Pablo González, dijo en una rueda de prensa que, según "datos preliminares no confirmados oficialmente", el asalto rebelde dejó 18 civiles, 46 infantes de marina y un policía muertos. Otro comando de las FARC irrumpió el domingo en la localidad de San Luis (271 km al noroeste de Bogotá, en el departamento de Antioquia), matando a siete policías, el Personero (Defensor del Pueblo en la municipalidad) y otra funcionaria gubernamental, se informó.Cinco policías fueron secuestrados por los guerrilleros. Los rebeldes destruyeron con explosivos y otras armas no convencionales el cuartel policial, varias viviendas, edificios de la administración municipal y el templo católico de San Luis, se informó. A su vez, los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha), enemigos acérrimos de las FARC y el guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) mataron entre el sábado y el domingo a 13 campesinos de dos caseríos del departamento de Cesar (norte). Los paramilitares y los rebeldes libran una "guerra a muerte" en diversas regiones colombianas, la cual incluye ataques contra labriegos y otros civiles ajenos al conflicto, pero que cada grupo percibe como aliado del rival.
|