Las autoridades de Venezuela capturaron en el aeropuerto Simón Bolívar, alijos de cocaína que serían enviados en vuelos con escala en Panamá.
Durante la rutinaria revisión de encomiendas fueron descubiertos 12 manteles de mesa adornados en ambas caras con motivos navideños, pero al ser separados se descubrió que llevaban adheridos una sustancia en material de goma sintético, que resultó ser cocaína.
El alijo, que arrojó un peso bruto aproximado de 3, 433 kilogramos, provenía de la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira, y sería embarcado en un vuelo comercial desde Maiquetía hacia Panamá, con conexión final Barcelona, en España. El segundo paquete fue embalado en las islas del Caribe y tenía programado una ruta aérea de conexión con Maiquetía-Panamá antes de arribar a su destino final, Canadá. El estupefaciente estaba dispuesto en un envoltorio de 564 gramos oculto, a manera de doble fondo, en el interior de una pintura desplegada en un soporte de madera.