La Policía detuvo en Bruselas y Lieja a 14 presuntos miembros de Al Qaeda que se cree que planeaban un atentado suicida inminente, en lo que supone la mayor operación contra el terrorismo islámico en Bélgica.
Tres de los detenidos volvieron recientemente de campos de entrenamiento en Afganistán o Pakistán, y uno de ellos habría recibido la orden de cometer un atentado suicida y se habría despedido ya de su familia, según informaron las autoridades judiciales.
Los responsables de la investigación no saben con seguridad dónde iba a tener lugar el atentado, posiblemente en Pakistán o Afganistán, pero "no se puede descartar que el blanco hubiera sido Bélgica o Europa, dado que ayer iniciaba la Cumbre de Jefes de Estados de la Unió Europea", explicó el fiscal federal belga, Johan Demulle.