Una querella penal fue interpuesta en el Ministerio Público contra el presidente del partido Unión Patriótica, José Raúl Mulino, a fin de relacionarlo a la venta de algunas acciones de una corporación propietaria de una finca en las playas del Pacífico.
Una fuente confiable adelantó que se solicitó levantar el fuero electoral del político opositor. Mulino alegó desconocer el fondo de la acción penal, pero advirtió que no tenía nada que temer ni nada que ocultar en una transacción de la que no fue parte.
El opositor explicó que fue una transacción comercial realizada de buena fe en la que a los compradores se les otorgaron 60 días para que examinaran todas las características de la propiedad y dentro del mismo se cerró la venta, se transfirieron las acciones y se pagaron los impuestos correspondientes, de acuerdo al contrato preparado por los abogados de los compradores. Durante todo ese período yo estaba muy enfermo y hospitalizado por más de 5 semanas, añadió Mulino.
Según Mulino, tanto el contrato de promesa como el documento de cierre que prepararon los compradores, deja claramente establecido que toda la transacción estuvo en regla. Si algo encontraron luego, fue responsabilidad de los asesores de los compradores que no hicieron su trabajo de diligencia debida, ya que se les dio toda la información de la finca y de la corporación, más constancias registrales,
Mulino manifestó que no le preocupa el levantamiento del fuero electoral y en todo caso, cuando corresponda, se despojará de éste, ya que "no necesito fuero de ninguna naturaleza para defenderme de esta o de cualquiera otra infundada pretensión, contra la cual me defenderé con todos los recursos y medios legales con que cuento y que sé usar muy bien".
Qué curioso que sea en esta época electoral que me ataquen absurdamente, concluyó Mulino.