El Milan, pese a sufrir hasta el último segundo, se llevó el triunfo casero sobre el Schalke04, por 3-2, con dos tantos de su brasileño Kaká, lo que le da el pase a los octavos de final de la Liga de Campeones, donde no estará el conjunto alemán, al que le faltó para ello un solo gol.
Lo ajustado con que se llegaba en la clasificación señalaba que al Milan le bastaba el empate, siempre y cuando este fuera de menos de tres goles, pues entonces el beneficiado era el Schalke. Ello al margen de cuanto hiciera el PSV Eindhoven en el otro partido del grupo.
Por esto quizás, el partido resultó tenso, por lo mucho que ambos se jugaban, emocionante y muy táctico, con un Schalke04 que llegó cauto, con la lección bien estudiada y supo maniatar la línea de creación de un Milan que tardó en armar su maniobra y estuvo demasiado tiempo con dificultades ante su rival.
Y es que el equipo alemán, pese a ser al que no le servía el empate con menos de tres goles, quería poner nervioso al rival y empezó a hacerlo sabiendo esperar y cerrar al rival con paciencia y salir con peligro al contragolpe. Tanto que fue el Schalke 04 el que más disparó a la meta rival en el primer periodo, si bien casi siempre fuera del marco.
Con esta victoria el Milan se clasifica como primero del grupo H con 11 puntos, uno más que el PSV Eindhoven que hizo 10.