El enfrentamiento entre Atlético de Madrid y Barcelona, un clásico copero, se presenta como el duelo destacado de los octavos de final de la Copa del Rey, que se reanudará el 7 de enero con encuentros como Racing-Valencia, Sevilla-Deportivo, Osasuna-Athletic de Bilbao, Sporting-Valladolid o Mallorca-Almería.
La mano de Roberto López Ufarte, representante del Real Unión de Irún, que es uno de los dos supervivientes de Segunda división B junto al Polideportivo Ejido y verdugo del Real Madrid en la anterior eliminatoria, emparejó a rojiblancos y catalanes en lo que para muchos podría ser la final anticipada.
El cruce entre los de Aguirre y Guardiola, que fue el sexto en salir en el sorteo realizado ayer en la Ciudad del Fútbol, alivió a los cuatro clubes que quedaban por salir, Osasuna y Athlétic de Bilbao, emparejados a continuación por el director deportivo del Sevilla, Monchi, Mallorca y Almería, que se jugarán una plaza en cuartos.
El sorteo, en el que se determinaron también los emparejamientos de cuartos y de semifinales, programó que el ganador del encuentro entre Atlético y Barcelona se mida en cuartos al vencedor de la eliminatoria de octavos entre Polideportivo Ejido y Espanyol, club que debe buscar al sustituto de su técnico Tintín Márquez, destituido anoche.
El presidente del Deportivo de la Coruña, Augusto César Lendoiro, fue el encargado de emparejar a los almerienses, que dieron la campanada al eliminar al Villarreal el pasado 12 de noviembre con los españolistas, que dejaron fuera de la Copa al Celta de Vigo, antes de conocer que su próximo rival será el Sevilla.
Los sevillanos, ganadores del torneo hace dos temporadas, disputarán el partido de ida de octavos en su campo antes de visitar Riazor para solventar la clasificación de cuartos de final.