Después de la tormenta viene la calma. ETESA informó que el frente de baja presión que produjo las lluvias que causaron inundaciones en Bocas del Toro, Chiriquí y Darién se ha desvanecido
Luz Graciela de Calzadilla, de la gerencia de Hidrometeorología de ETESA, informó que el país ya salió de la condición especial producto de la baja presión que originó lluvias torrenciales y situaciones de emergencias para dar paso a un estado normal del clima.
El Gobierno informó que desde el día de la emergencia se movilizaron 1, 656 toneladas. Por otro lado, el centro de acopio, ubicado en el parque Omar, ha cesado funciones.
Según datos recabados, en total 3, 083 casas fueron afectadas con daños parciales y 192 resultaron con daños totales. Un total de 23, 649 personas fueron afectadas y hay 1, 300 damnificados que lo perdieron todo.
El vicepresidente, Rubén Arosemena, dijo que ya se inició el restablecimiento del transporte de pasajeros hacia Bocas del Toro en la región, para lo que el Gobierno donó a los transportistas un cisterna con 9, 200 galones de diésel.
Los albergues temporales establecidos en las comunidades inundadas de Chiriquí, ya han sido inhabilitados.
Ayer fueron enviados a Bocas del Toro 90 vehículos con ayuda humanitaria, además de cinco vuelos de aviones de carga de la Fuerza Aérea Colombiana y de la empresa Air Panamá para los afectados de esta región.
Los damnificados que se encontraban en los albergues de apoyo han ido regresando a sus hogares paulatinamente, y sólo uno en Changuinola es utilizado por unas 13 familias que han quedado sin nada.
Las actividades comerciales en la provincia de Bocas del Toro también se normalizan, poco a poco. Según un informe, ya han entrado más de 150 camiones pequeños con mercancías para esta provincia.
En la zona fronteriza unas 2, 500 productores de plátanos para la exportación fueron afectadas y ahora éstos no saben qué hacer, ya que las cosechas fueron arrasadas por las crecientes del río Sixaola.
La empresa bananera Bocas Fruit Company también registró cuantiosas pérdidas, ya que las inundaciones cubrieron gran parte de las fincas del sector fronterizo, y las aguas derribaron miles de plantas. El río dejó una gran cantidad de lodo dentro de las fincas, lo que imposibilita en parte el poder transitar dentro de las plantaciones.