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En una noche de copas, puede pasar de todo.  |
"No soy gay". En una noche de copas, puede pasar de todo. Y la historia que hoy narra "Crítica" no es sacada de la inventiva del periodista. Es un hecho real registrado en un rincón de la singular ciudad de Panamá, en un sector clasificado por el corregidor Rodolfo Mena, como de "clase media". Para conocer detalles del caso, el equipo de este rotativo visitó el "tribunal" donde se ventiló el hecho: la corregiduría "Amelia Denis De Icaza", en San Miguelito.
Los nombres han sido cambiados por razones obvias. Allí, F.A. acudió para acusar a C.S. de querer abusar sexualmente de él aprovechándose que estaba embriagado.
A DIVERTIRSE
F.A. es un hombre casado y con familia. Señaló a las autoridades que se fue de "farra" con otro señor. Llegaron a un local donde tomaron varios "tragos". F.A. se "emborrachó" y C.S., que resultó ser homosexual, lo invitó a su casa.
EL ABUSO
Una vez allí, F.A. se quedó dormido, según contó, momento que de acuerdo a su declaración, aprovechó C.S. para "manosear" las partes íntimas del privado de conocimiento. Pero al darse cuenta F.A. de lo que pasaba, intentó agredir a su atacante sexual y comenzaron una fuerte discusión.
A LA JUSTICIA
F.A. alegó ante el corregidor de "Amelia Denis de Icaza", Rodolfo Mena, que fue "abusado" por C.S. por haberlo "manoseado notoriamente" en su intimidad.
La sentencia de la autoridad fue una fianza por B/.600.00 y una multa a los dos por formar escándalos en la vía pública. Dicho escándalo se dio cuando armaron "el trepa que sube" cuando F.A. se dio cuenta de las intenciones de su acompañante nocturno.
REACCIONES
La esposa de F.A. se enteró de lo ocurrido al padre de sus hijos y le dio de cachetadas al supuesto homosexual en defensa de su marido. |