Una querella criminal contra el Fiscal Primero de Drogas, Patricio Candanedo, fue presentada ante el Ministerio Público por el letrado Benito Mojica, representante legal de Rogelio Ramos.
De acuerdo al jurista, el funcionario de instrucción debe ser separado del cargo pues incurrió en abuso de autoridad en vista de que coaccionó al señor Riqui Alberto Beato, a fin de que este testificara en contra de su cliente.
El fiscal le dijo a Beato que si no accedía a sus peticiones iban a arrestar a la esposa, y que la Ley lo facultaba para detenerla seis meses bajo investigación.
Beato alegó desconocer cómo se perdieron 103 kilos de cocaína guardados en un compartimento especial en la Policía Técnica Judicial.
"El Fiscal Primero de Drogas ha cometido un acto en perjuicio de mi representado Rolando Rogelio Ramos Gutiérrez, consistente en intimidar y ofrecer medida cautelar de índole personal y así obtener un falso testimonio de parte de Riqui Beato, para involucrarlo en la investigación penal por parte de su despacho, y se hace más grave aún cuando lo amenaza y lo obliga constriñendo su voluntad y su propio deseo obligándolo a hacer una declaración indagatoria" que compromete a su cliente Ramos Gutiérrez en sumarias relacionadas a delitos contra la salud pública.
El Fiscal Candanedo rechazó que haya coaccionado a Beato.
"Las actuaciones nuestras siempre han estado marcadas por la justicia" dijo el funcionario.
Señaló que ese caso guarda relación con el extravío de 103 kilos de drogas de la PTJ, donde hay trece imputados.
"No soy yo quien va a decir quién es responsable, es la propia investigación", precisó Candanedo respecto al caso de Rogelio Ramos, quien fue extraditado desde Costa Rica.