Aparentemente, el asesino ya había planeado su coartada: llegaría hasta donde su víctima y le soltaría un sólo plomazo en la cabeza.
Así fue el hecho de sangre que se suscitó a la 1: 30 de la tarde de ayer, lunes, en Calle 15 de Santa Ana.
Edgardo González, de 18 años, fue trasladado a la Sala de Urgencia del Hospital Santo Tomás, con vida, pero al caer la noche se informó que no sobrevivió.
Se conoció que los muchachos de Calle 15 de Santa Ana tienen fuertes rivalidades con los de una calle antes: la 14.
El suceso está en manos de las autoridades.