Hace poco, en un recorrido matutino hacia el centro de la ciudad de Panamá, nos percatamos del enorme desgaste de algunas vías principales de la urbe capitalina, al punto de que incluso ya se convirtieron en rutas intransitables para los vehículos.
La vía principal de Santa Elena, entre el cruce de la Avenida Cincuentenario y la 12 de octubre, tiene más cráteres y huecos que el paisaje lunar.
La barata carretera de asfalto se ha deteriorado tanto que en los bordes o mangas de la vía, hasta se chorrea el derivado del petróleo, cual chicle de mascar.
Igual sucede con las avenidas José Agustín Arango por los lados de Río Abajo; la Vía Domingo Díaz, a la altura de la barriada California; el tramo hacia el aeropuerto de Tocumen, entre otros.
También, varias urbanizaciones como Pueblo Nuevo, Vista Hermosa, Cerro Viento, Don Bosco en Juan Díaz, Río Abajo, Pedregal, partes de San Miguelito y un vasto conjunto de caminos en Pacora - 24 de Diciembre, están imposibles de transitar.
No sabemos si es Ministerio de Obras Públicas (MOP) está falto de presupuesto o hay pocos implementos de trabajo para realizar las reparaciones viales. Creemos que es posible que la mala gestión del pasado Gobierno pudo tener todavía incidencia en la entidad ministerial, para comenzar de lleno con los trabajos de parcheo y cambio de lozas en las avenidas.
Escuchamos hace varios meses a Fabio Pino Martínez, vocero de comunicaciones del MOP, decir que en el verano de 2006 se comenzará el trabajo del MOP en gran envergadura. De que el presupuesto del Estado es muy limitado, pero se saben cuales lugares tienen prioridades.
Empero, la ciudadanía quiere acción y no excusas. Comprendemos al MOP y la difícil gestión del Ministro Carlos Vallarino, pues una entidad como esta tiene tantas trabas que a la gente no le gustaría dirigir o laborar allí.
Lo peor, señores del Gobierno y del MOP, es que el desgaste de las avenidas puede ocasionar accidentes que luego lamentaremos. La pérdida de vidas humanas no se puede reparar y el dolor de los deudos es algo incomparable.
Hacemos un llamado al presidente Martín Torrijos para que apoye con todo a la gestión del MOP y a su ministro encargado, debido a que urge reparar rápidamente las calles de nuestra ciudad.
No es posible que varias avenidas y calles importantes estén tan dañadas, dejando además una mala imagen para el turista o el extranjero que viene a ver lo bueno de nuestro país.
Y si hace falta presupuesto, creemos que el presidente debe dar empeño en otorgar más partidas especiales para mejorar las avenidas.