Originaria de la cuenca mediterránea o del Asia central, hoy el haba se cultiva en todo el mundo.
Los principales países productores son Australia, China, Egipto y Etiopía, a los que se deben cuatro quintos de la producción mundial.
Es extendido su cultivo también en varios países de Europa y de América Latina, especialmente en zonas frías y templadas. La temperatura óptima está en torno a los 15°C.
El haba prefiere los suelos con buen drenaje, aunque soporta también los arcillosos; prefiere un pH entre 6 y 7, 5. Requiere bastante humedad y unos 700 mm anuales de lluvia.
Las semillas inmaduras se consumen como legumbre o secas como menestra. Son ricas en carbohidratos y proteínas. A medida que maduran endurecen y ganan en almidón, por lo que se deben recolectar antes de su maduración.