Los empleados de la CSS manifestaron ayer su preocupación por el anuncio de la Junta Directiva de esta institución, sobre el posible cierre del COIF ubicado en el Complejo Metropolitano, el 30 de noviembre.
La reacción de los padres se dio luego del anuncio del secretario general de la CSS, Pablo Viva, Crítica en Línear, quien en reunión con los funcionarios adelantó que los niños podrían ser trasladados al COIF de la Universidad de Panamá.
Eliza Jiménez indicó que ellos no se oponen a una reubicación, pero se debe dar una solución real al futuro incierto que enfrentan sus niños, con el cierre de este centro de atención infantil creado el 4 de diciembre de 1986.
"¿Por qué las autoridades de la CSS no nos proponen una reubicación ordenada? De ese modo nuestros hijos tendrían un lugar propio donde permanecer seguros como ocurre con todas las instituciones oficiales", subrayó.
Martín González manifestó su preocupación porque cuando los estudiantes de la universidad realizan protestas, nadie puede entrar en el recinto y eso podría poner en riesgo a sus hijos. "Desde hace muchos años, hay una maqueta que se diseñó para la edificación de un nuevo COIF en el Complejo Metropolitano, pero este proyecto quedó inconcluso hasta ahora".