Aquel fotógrafo compró, en treinta balboas, una sumadora que valía diez veces más. ¡Y no le dieron recibo!
Después cuando arrestaron al ladrón y le quitaron el objeto robado, pasó problemas judiciales.
Lo investigaron por comprar objetos robados. Es un delito que está en el Código Penal desde hace más de medio siglo... ¡pero que se aplica poco!
Tan chanchullero era el sujeto, que ofrecía dinero a funcionarios judiciales y de investigación para que "enterraran" el expediente.
Imagino que luego de esta aventura judicial (que ganó con los recursos de un abogado astuto), se le quitaron las ganas de comprar "gangas".
Cuando sostengo que si nadie compra lo robado, acabarán los robos porque "en negocio no es rentable", algunos dudan.
Un sencillo análisis mental confirmará mi idea. La gente maleante roba para tener un objeto en su casa, sin comprobarlo. Puede ser que el primer objeto se quede allí, pero ¡los otros no!
Quien compra objetos robados es un cómplice del maleante, sin lugar a dudas.
Comprendo que la "ganga" puede ser tentadora. En carne propia he vivido esto. Perfumes, plumas, etc., me han ofrecido a precios ridículos y los he rechazado.
Una vez uno de esos "comerciantes" se extrañó de mi negativa. Dijo que otros colegas habían comprado sin problemas.
"Está bien, véndaselos otra vez a ellos", dije para salir del paso (no podía decirle que era un ladrón por mi seguridad).
Lo mismo sucede con el narcotráfico.
Si los Estados Unidos, Europa, etc. tuvieran buenos programas de salud (tanto preventiva como curativa), no fuera buen "negocio" esa actividad.
Miles de millones se han gastado en combatir siembras, procesamiento y transporte de cocaína, ¡y el problema no desaparece!
Como dicen algunos viejos en La Pintada, "no se confundan, que la fiebre no está en las sábanas".
Esa persona (de cualquier nivel social) que consume drogas es cómplice en este horroroso negocio que tantas vidas arruina.
Ojalá esto lo entiendan los gobernantes de esos países...
Volviendo a lo nuestro, sería bueno que así como hay inspecciones sanitarias a los restaurantes, se hagan visitas a ciertos negocios. Allí no son estrictos cuando les llevan artículos sin documentos que prueben que los compraron legalmente...