La Federación Italiana de Obstetricia y Ginecología anunció el nacimiento en Italia del primer niño en el mundo concebido tras ser sometido a una revolucionaria técnica de diagnóstico genético.
El bebé, una niña italiana de Rieti, provincia de la región central del Lazio, nació sana gracias a esta nueva técnica que permitirá a las parejas con mujeres portadoras de enfermedades genéticas o cromosómicas concebir hijos "in vitro" sin recurrir a la selección de células embrionarias, es decir, ya fecundadas.
El descubrimiento de los investigadores italianos fue presentado como una técnica de fecundación asistida "que pondrá de acuerdo a ciencia y ética", ya que fue aceptada por todos los sectores, incluida la Iglesia católica.
La técnica consiste en estudiar el ovocito materno mediante una biopsia del primer glóbulo polar (1PB) antes de su fecundación y analizar si es portador de enfermedades genéticas como la talasemia, la fibrosis cística o la distrofia muscular.
"La diagnosis genética preconcepción selecciona el ovocito de la mujer en el que no existen anomalías genéticas, de manera que se pueden producir embriones sanos" dijo.