|
Algunas de mis informaciones en cuanto a las interioridades de las cooperativas, como lo del gerencialismo y la situación actual en COOPEVE, no son del agrado de ciertos cooperativistas. Respetamos su manera de pensar, pero el argumento con el que me adversan parece ser un patrón de los que pretenden esconder sus situaciones. Decir que con divulgar los errores que se cometen y que son dignos de investigación, "le hace daño al movimiento" es patrocinar el delito.
La falta de honestidad de un dirigente o de un empleado y callarlo, más daño le hace al cooperativismo por cuanto se están violando sus principios y valores éticos. Cuando se cometen errores, por llamarlos de una forma muy eufemística, tarde o temprano se conocen y los rumores se van transmitiendo de boca a oído y muchas veces el rumor es más grande que la propia acción.
Muchas veces, por considerar que sólo se trata de un rumor, no se investiga y después resulta muy tardía y de graves consecuencias la acción. Está muy reciente el caso del Banco FEDPA, S.A. que le costó a muchas cooperativas, y por ende, a muchos cooperativistas, la pérdida de 22 millones de balboas. No se tuvieron los controles necesarios, hubo engaño y finalmente ningún culpable... y todavía continúan dentro del movimiento. ¿Esos no les hacen daño al movimiento?
Pero definitivamente, mientras los asociados a una cooperativa, especialmente las de ahorro y crédito, piensen solamente en utilizar los servicios de préstamo y no se preocupen por el destino que se les da a sus aportaciones y qué hacen los dirigentes para evitar acciones dolosas, siempre habrá quienes cometan delitos, que en ocasiones califican las autoridades como "negligencia administrativa", para lo cual tampoco parece haber castigo.
Los asociados deben escoger a los hombres y mujeres, como directivos, que tengan un buen concepto de lo que es ser cooperativista, que no se dejen influenciar y que se preocupen por mantener los controles necesarios para que todas las transacciones se hagan honestamente.
El directivo no debe ser quien sólo se preocupa por el viático que va a recibir, ni prebendas que pueda lograr en el desempeño de su cargo. En la Junta de Directores, la Junta de Vigilancia y el Comité de Crédito, deben estar personas que conjuntamente con el gerente piensen en el futuro de su empresa y el bienestar de sus asociados.
Los dos pinos verdes del cooperativismo simbolizan, por el color, la esperanza de una vida mejor que se puede alcanzar siguiendo la filosofía del movimiento, la cual es, en forma muy breve, de ayuda mutua y solidaridad. Cuidemos el cooperativismo, cuidemos a nuestra empresa cooperativa, llevando a los puestos directivos a personas que tengan muy en cuenta la ética y los valores morales. |