|
El 3 de Noviembre, fecha histórica de nuestra separación de Colombia, lo celebramos los panameños, por segunda vez, con nuestro territorio unificado bajo una sola bandera. Esta fecha reviste de gran importancia porque por primera vez las fuerzas políticas, obreras y empresariales se sientan a analizar y a visualizar el Panamá del futuro.
Con estas reuniones de todos los sectores estamos demostrando que pronto se cumplirá el sueño de ese gran Nuncio Apostólico, Monseñor Sebastián Laboa, quien predijo que el día que los panameños maduraran seríamos un gran país.
El diálogo, que es la gran motivación en estas festividades patrias, sigue su curso, y la ciudadanía aguarda sus resultados que deben ser de optimismo ante los grandes retos, fundamentalmente a lo económico, que aguarda con impaciencia la nación.
Somos libres, somos soberanos, somos dueños de nuestro destino, y de lo que hagamos en estos primeros años por la democracia serán los cimientos para construir una patria estable y positiva para las futuras generaciones. La historia de nuestra independencia debe ser respetada y más aún por los panameños. |